El ácido docosahexaenoico (DHA) es un ácido graso poliinsaturado de la serie omega-3, considerado esencial por su papel crítico en la salud del cerebro, los ojos y el sistema nervioso. Representa un componente estructural fundamental de las membranas neuronales y retinianas, lo que lo hace indispensable para la transmisión de señales y el mantenimiento de la función cognitiva.
El DHA participa en:
El desarrollo y funcionamiento adecuado del cerebro, especialmente en procesos de memoria, aprendizaje y concentración.
La salud visual, ya que constituye hasta el 50 % de los ácidos grasos presentes en la retina.
La modulación de procesos inflamatorios, favoreciendo el equilibrio del sistema inmunitario.
La salud cardiovascular, actuando de forma complementaria con el EPA.
El organismo tiene una capacidad muy limitada para sintetizar DHA a partir del ácido alfa-linolénico (ALA), por lo que se considera esencial obtenerlo principalmente a través de la dieta o suplementación.