El ácido eicosapentaenoico (EPA) es otro componente clave del grupo de los ácidos grasos omega-3. A diferencia del DHA, actúa principalmente como regulador fisiológico y antiinflamatorio, influyendo en rutas metabólicas relacionadas con la producción de eicosanoides, moléculas implicadas en la respuesta inflamatoria del organismo.
Beneficios principales del EPA:
Contribuye al funcionamiento normal del corazón cuando se consume en cantidades adecuadas.
Ayuda a mantener un estado inflamatorio equilibrado, favoreciendo la salud articular, muscular y cardiovascular.
Participa en la fluidez de las membranas celulares, lo que facilita una comunicación celular más eficiente.
Potencia los efectos del DHA en el sistema nervioso y la salud general.
El EPA y el DHA suelen actuar sinérgicamente en el organismo, por lo que la presencia de ambos es esencial en suplementos basados en aceite de pescado.